La Victoria de Samotracia

Si hay una escultura que te deja sin palabras, esa es la Victoria de Samotracia. Hecha por un autor anónimo de la escuela de Rodas, escuela que, en la antigüedad, no era solo una isla bonita en medio del mar Egeo, sino un centro cultural dedicado al arte. 

La escuela escultórica que nació allí se hizo famosa por romper con lo clásico, ya no se trataba de mostrar cuerpos perfectos y tranquilos, sino que se centraban más en la emoción y movimiento, cosa que representa muy bien esta escultura. Esta obra está en el Museo del Louvre, en París, y aunque fue creada hace más de 2.000 años (alrededor del 190 a. C.), sigue transmitiendo algo increíble.

Representa a Niké, la diosa griega de la victoria, justo en el momento en que aterriza sobre la proa de un barco. lo más increíble es cómo el mármol parece moverse: las alas están tensas, la ropa parece agitada por el viento, y el cuerpo tiene una forma súper expresiva. Aunque no tiene cabeza ni brazos, debido a daños sufridos por el tiempo, como robos o simplemente desgaste, transmite poder, energía y belleza.

Esta escultura es un ejemplo perfecto del arte helenístico, que buscaba mostrar emociones, movimiento y dramatismo. De hecho, antes estaba al aire libre sobre una base que imitaba la parte delantera de una embarcación, lo que hacía que pareciera aún más real. Hoy en día, sigue siendo una de las obras más admiradas del mundo antiguo.


                                                                                                                Nagelly Rocha e Isabella Giraldo

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